COMUNICADO: ¡NO A LA PERSECUCIÓN POLÍTICA EN LA UNIVERSIDAD NI A LAS AGRESIONES CONTRA LA PRENSA!
Desde la Unión Nacional de Educadores (UNE) condenamos los actos de intimidación y persecución contra el docente Santiago Rosano, de la Universidad de Cuenca, quien participó en la movilización de sectores universitarios durante la visita del presidente Daniel Noboa al campus universitario, el pasado 7 de octubre. Resulta inadmisible que la ministra de Educación, Gilda Alcívar, solicite mediante sus redes sociales sanciones disciplinarias y su separación de la institución a raíz de estos acontecimientos. Expresamos nuestra solidaridad con el profesor y exigimos respeto a sus derechos, a la libertad de pensamiento y expresión, a la autonomía universitaria, al derecho constitucional a la resistencia y rechazamos la xenofobia expresada en el pedido de deportación. La discrepancia con el Gobierno no puede convertirse en motivo de represalias laborales ni de persecución contra quienes ejercen la docencia y defienden sus convicciones.
De igual manera, expresamos nuestra solidaridad con Mauricio Ochoa, presidente de la FEUE-Cuenca, quien ha denunciado una campaña de hostigamiento y desprestigio mediante ataques personales y señalamientos contra él y su familia, tras las protestas estudiantiles. Rechazamos cualquier intento de intimidar, desacreditar o silenciar a la dirigencia estudiantil por cuestionar las políticas gubernamentales. Exigimos garantías para su integridad personal, el respeto a sus derechos y el libre ejercicio de la representación estudiantil.
Recordamos al Gobierno de turno que las universidades públicas son espacios de pensamiento crítico, debate democrático, libertad de expresión y organización social. Pretender convertir la protesta y la discrepancia en motivos de persecución o sanción constituye una grave amenaza a la autonomía universitaria y a las libertades democráticas. Desde la UNE rechazamos estas prácticas de intimidación y control, que consideramos expresiones del Estado policial que el Gobierno busca imponer sobre los principios de una sociedad democrática.
Asimismo, rechazamos las agresiones policiales denunciadas por periodistas de TeleSUR y La Barra Espaciadora, mientras documentaban la actuación policial frente a los jóvenes durante una movilización pacífica el sábado 10 de octubre en Quito. Estos hechos constituyen una grave vulneración de la libertad de prensa.
Exigimos el cese inmediato de las agresiones policiales, la investigación de los hechos denunciados, el establecimiento de responsabilidades y garantías efectivas para que periodistas y comunicadores ejerzan su labor con plena libertad y seguridad. Advertimos que estas denuncias no constituyen hechos aislados y requieren una respuesta efectiva de las autoridades competentes.
Hacemos un llamado a las organizaciones sociales, indígenas, campesinas, populares, sindicales, estudiantiles, juveniles y de mujeres a mantenerse vigilantes frente a estos nuevos intentos de criminalización de la protesta social y de vulneración de los derechos constitucionales. Reafirmamos la necesidad de fortalecer la unidad y la articulación de los distintos sectores sociales y, de ser necesario, reencontrarnos para definir nuevas acciones de movilización en defensa del derecho a la resistencia, las libertades democráticas, la educación y la salud públicas, así como para exigir un mayor presupuesto social, seguridad y fuentes de empleo dignas.
UNIÓN NACIONAL DE EDUCADORES – UNE

