MINEDEC destina más de USD 600 mil para pasajes aéreos mientras la crisis educativa crece

El Ministerio de Educación inició un proceso de contratación para la adquisición de pasajes aéreos nacionales e internacionales por un monto superior a USD 600.000, recursos que serán destinados a cubrir los desplazamientos de funcionarios en Venecia, Munich, París, Niza, Amsterdam, Sevilla, Madrid, Chicago, México, Sao Paulo, Santiago de Chile, Buenos Aires, Asunción, Lima, Panamá y Bogotá, así como pasajes nacionales.

Es evidente que la unificación de ministerios para la optimización de recursos económicos es pura propaganda gubernamental y, en el fondo, se busca despedir trabajadores y recortar los presupuestos a áreas claves de educación y salud. Además, este ingente gasto económico en pasajes aéreos en medio de una creciente crisis en educación es una burla frente a la dura realidad que viven docentes y estudiantes:

  • 14.000 docentes continúan esperando años el pago de la Transitoria Septuagésima Cuarta (proceso de escalafón);
  • miles de profesores pertenecientes al Grupo 8 tampoco han recibido el pago de la equiparación salarial;
  • persiste la deuda por mora patronal, afectando la atención de salud y las prestaciones sociales de los trabajadores de la educación;
  • miles de maestros jubilados continúan esperando el pago de sus incentivos jubilares;
  • no existen procesos de ascenso y recategorización;
  • ⁠el sistema educativo sigue enfrentando un grave déficit de 64 mil maestros porque el Gobierno no crea nuevas partidas para fortalecer el magisterio.

A ello se suma una realidad cada vez más preocupante: las instituciones educativas continúan siendo escenarios de violencia e inseguridad, mientras docentes y estudiantes enfrentan diariamente riesgos sin que existan políticas efectivas para garantizar condiciones dignas y seguras para el ejercicio del derecho a la educación, sumadas a una infraestructura cada vez más deteriorada.

Resulta inadmisible que sí existan recursos para atender los intereses de la burocracia gubernamental, pero no para garantizar los derechos de las y los docentes y estudiantes. La falta de pago de las obligaciones laborales, el abandono de las políticas de fortalecimiento de la carrera docente y la ausencia de inversión para garantizar condiciones dignas demuestran que no existe voluntad política para cumplir con la educación pública como un derecho humano; por ello, condenamos el despilfarro de los recursos del Estado.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *