COMUNICADO
EL ALZA DE LA TARIFA ELÉCTRICA INDUSTRIAL PROVOCARÁ UN INEVITABLE IMPACTO EN EL BOLSILLO DE LAS FAMILIAS ECUATORIANAS
El incremento de hasta el 257% en el costo de la energía para el sector productivo generará un “efecto cascada” que elevará los precios de los productos básicos. Gremios y sectores productivos alertan que la medida afecta la competitividad, pone en riesgo el empleo y puede trasladar mayores costos al consumidor final.
La Unión Nacional de Educadores (UNE), la Confederación Nacional de Servidores Públicos del Ecuador (CONASEP), a propósito de una reunión de trabajo sostenida y ante la reciente decisión del Gobierno Nacional de incrementar de forma drástica las tarifas de energía eléctrica para los sectores industriales y productivos en hasta un 257%, expresamos nuestra preocupación y rechazo a una medida que, lejos de ser un problema exclusivo de las empresas, puede convertirse en un golpe directo a la economía de los hogares ecuatorianos.
La energía eléctrica no es un lujo; es un insumo fundamental para producir alimentos, medicinas y bienes que la ciudadanía consume a diario. Al incrementar los costos de operación de las industrias en un momento de dificultades económicas, existe el riesgo de que parte de esos mayores costos se traslade a los precios finales, afectando especialmente a las familias de menores ingresos.
Un golpe a la producción y al empleo
El sector productivo ya viene soportando pérdidas debido a las desconexiones forzadas y a la necesidad de asumir el costo de la autogeneración privada. Sumar un tarifario de hasta USD 0,30 por kWh puede afectar la capacidad productiva y poner bajo presión la estabilidad laboral de los trabajadores vinculados a los sectores impactados.
Nuestra preocupación como educadores y servidores públicos
Como UNE y CONASEP nuestra preocupación va más allá de las cifras económicas. En nuestras aulas están los hijos e hijas de las familias trabajadoras del Ecuador. Nos preocupa que sus padres y madres pierdan sus empleos, vean reducidos sus ingresos o tengan que enfrentar un incremento del costo de la vida como consecuencia del encarecimiento de la producción.
Cuando una familia pierde su fuente de trabajo o cuando su salario ya no alcanza para cubrir alimentación, transporte, servicios básicos, vivienda y otras necesidades esenciales, las consecuencias también llegan a la escuela. La situación económica del hogar puede afectar las condiciones en las que niñas, niños y adolescentes estudian, permanecen en el sistema educativo y desarrollan plenamente su proceso de aprendizaje.
Por eso, para la UNE, CONASEP defender el empleo y el poder adquisitivo de las familias también está directamente relacionado con la defensa del derecho a la educación, salud entre otros. No podemos hablar de una educación o salud pública que garantice igualdad de oportunidades mientras las familias de nuestros estudiantes enfrentan desempleo, precarización o un costo de vida cada vez más difícil de sostener.
Por ello, alertamos a la ciudadanía sobre el riesgo de que una parte del alza de costos se traslade al consumidor, en las perchas de tiendas, mercados y supermercados.
Nuestras exigencias y propuestas
Como actores responsables de la economía y de la sociedad, y sin dejar de señalar la incapacidad del Gobierno, planteamos a la vez soluciones inmediatas y viables:
1. Moratoria inmediata: Suspender de forma urgente la aplicación de este incremento tarifario mientras dure la emergencia energética.
2. Incentivos a la autogeneración: Establecer mecanismos que faciliten la inversión en sistemas de autogeneración y reduzcan los costos adicionales que enfrentan los sectores productivos, precautelando al mismo tiempo los ingresos públicos y el interés general.
3. Mesa de diálogo vinculante: Convocar de manera urgente a un comité técnico multisectorial, con participación del Gobierno, sectores productivos, academia, trabajadores y organizaciones sociales, para construir soluciones que protejan el empleo y eviten trasladar el incremento de costos a las familias.
Hacemos un llamado a la sociedad, colectivos y ciudadanía a mantenerse vigilantes frente a los efectos económicos y sociales de esta medida. Proteger el empleo de los padres y madres de nuestros estudiantes y evitar que continúe aumentando el costo de vida significa también proteger el derecho de nuestros hijos e hijas a vivir, trabajar y estudiar en condiciones dignas. Invitamos a la vez a participar de la jornada nacional de movilización este jueves 08 de octubre en varias provincias del país.
UNE NACIONAL – CONASEP

