La Internacional de la Educación (IE), organización mundial que representa a 33 millones de trabajadoras y trabajadores de la educación, reafirma su solidaridad con el pueblo cubano y se suma a las voces que en todo el mundo exigen el cese inmediato del bloqueo criminal impuesto a Cuba.
Como organizaciones sindicales de la educación, repudiamos categóricamente este bloqueo criminal, que pretende asfixiar a una nación que ha dado sobradas muestras de solidaridad con otros pueblos.
Dirigimos un saludo fraterno, solidario y combativo al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, la Cultura y el Deporte (SNTECD). En nombre de toda la comunidad educativa mundial, reconocemos su compromiso histórico con la educación pública de vocación soberana.
La falta de combustible —consecuencia directa del bloqueo— afecta de manera severa la producción y la distribución de alimentos, el abastecimiento de insumos médicos y el funcionamiento de servicios públicos, así como apagones que obstaculizan el derecho a la educación.
Esta situación pone en riesgo la vida de millones de personas, y representa una violación abierta al Derecho Internacional y a los principios humanitarios más elementales.
La Internacional de la Educación hace un llamado a la comunidad internacional y a los organismos multilaterales a actuar con responsabilidad para que se levante de manera total e inmediata el
bloqueo contra Cuba, priorizar la dignidad de las personas y garantizar el respeto al Derecho Internacional.
Saludamos y reconocemos a los gobiernos, movimientos sociales y pueblos que sostienen con hechos la solidaridad. La cooperación internacional basada en la justicia y el respeto mutuo es el camino que la
humanidad necesita.
No tenemos ninguna duda de que el pueblo cubano seguirá encontrando caminos para ejercer su libertad y su dignidad.

