
Las organizaciones sociales, sindicales y populares reunidas este 26 de septiembre de 2026 en Quito asumimos el compromiso de fortalecer la unidad y construir una agenda común frente a los problemas que atraviesa el Ecuador. Desde nuestras distintas organizaciones y territorios levantamos una Plataforma de Lucha Unitaria que recoge las demandas de mujeres, trabajadores, jóvenes, campesinos, pueblos indígenas, docentes, jubilados y sectores populares. Juntos reivindicamos el derecho de la sociedad a organizarse, participar y exigir respuestas concretas a nuestras necesidades.
Defendemos nuestros recursos estratégicos, la naturaleza y los territorios frente al extractivismo, así como el derecho de los pueblos y nacionalidades a la consulta previa, libre e informada. Expresamos nuestra oposición a la concesión del campo Sacha y demandamos políticas públicas efectivas frente a la inseguridad y las distintas formas de violencia. Reafirmamos, además, la defensa de la democracia, las libertades públicas, la libertad de expresión, los derechos humanos y la participación política y social. Asimismo, sostenemos la necesidad de que cualquier denuncia de corrupción en las instituciones del Estado sea investigada y sancionada por las autoridades competentes, con pleno respeto al debido proceso.
Defendemos el trabajo digno, la estabilidad y los derechos laborales, y demandamos una política salarial que responda al creciente costo de la vida. Reivindicamos la autonomía y el derecho a la organización social y sindical, y exigimos la inscripción oportuna de sus directivas. Defendemos al IESS, la Seguridad Social y su patrimonio, y planteamos avanzar en el debate nacional de la propuesta “La seguridad social que los ecuatorianos nos merecemos”. Del mismo modo, demandamos respuestas urgentes para los sistemas públicos de salud y educación, cuya situación exige una declaratoria de emergencia. Exigimos presupuesto suficiente, el cumplimiento de las obligaciones pendientes con el magisterio, atención a la mora patronal y el pago del bono jubilar.
Expresamos nuestra solidaridad con las organizaciones y dirigentes sociales, indígenas, sindicales y populares que denuncian procesos de persecución o criminalización, y exigimos que sus casos sean tratados con pleno respeto a las garantías constitucionales y al Estado de derecho. Reivindicamos el derecho a la protesta y a la resistencia dentro del marco constitucional y respaldamos las acciones colectivas en defensa de los derechos humanos y de la naturaleza.
Condenamos el sometimiento a las políticas del FMI y el grave endeudamiento, que sobrepasa los 9 mil millones de dólares, mientras la salud, la educación públicas y la seguridad se encuentran abandonadas. Llamamos a defender la soberanía nacional en todas sus expresiones frente al sometimiento a políticas de seguridad hemisférica. Por estas razones, condenamos el ataque a pequeñas embarcaciones pesqueras.
Recordamos que los pueblos del Ecuador ya se han pronunciado de manera rotunda en las consultas populares: no a la instalación de bases extranjeras; no al trabajo por horas; sí a la vida y a la defensa del Yasuní, Quimsacocha y el Chocó Andino. Estas decisiones democráticas deben ser respetadas y cumplidas por el Gobierno de Daniel Noboa.
Por estas razones, la Asamblea Nacional Unitaria resolvió convocar a una jornada nacional de resistencia y movilización para el 8 de octubre de 2026, en defensa de las libertades, la democracia, la salud, la educación pública, el trabajo digno, la seguridad y la soberanía.
Asimismo, entre sus resoluciones, la Asamblea llamó a “derrotar en las calles y en las urnas al Gobierno” y, para el 29 de noviembre de 2026, ni un solo voto a Noboa. Este pronunciamiento forma parte de las resoluciones políticas adoptadas por las organizaciones participantes, junto con el compromiso de fortalecer la unidad del movimiento social, sindical y popular.
Asamblea Nacional Unitaria


