Rechazamos que la venta de bienes del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) se utilice como salida a su crisis de liquidez. Pretender obtener alrededor de USD 2.000 millones mediante la venta de activos significaría desprenderse de un patrimonio que puede generar rentabilidad, respaldar inversiones y garantizar prestaciones para las actuales y futuras generaciones.
El artículo 372 de la Constitución establece que los fondos y reservas de la seguridad social son propios y distintos de los del Fisco. Por tanto, el patrimonio del IESS no puede convertirse en una fuente para resolver necesidades coyunturales del Gobierno.
El IESS registra 1.387 predios en las 24 provincias: 676 corresponden al Seguro Social Campesino y 389 al Seguro de Pensiones. Estos bienes constituyen una reserva estratégica que puede aprovecharse para ampliar hospitales, centros de salud, infraestructura y servicios para afiliados, pensionistas y jubilados.
La crisis del IESS no se resolverá vendiendo terrenos y edificios. Existen problemas estructurales de recaudación, mora patronal, administración, inversiones y sostenibilidad actuarial. A esto se suma una deuda del Estado con el IESS de aproximadamente USD 30 mil millones y de la cual el presidente Noboa no dice nada porque no busca pagar la deuda al control, busca seguir metiendo las manos a sus recursos.
La solución debe ser recuperar esa deuda, combatir la evasión y la mora patronal, transparentar y fortalecer las inversiones, mejorar la gestión institucional y hacer productivos los bienes actualmente subutilizados.
El patrimonio del IESS pertenece a trabajadores, afiliados y jubilados. No se remata: se protege, se administra responsablemente y se defiende.

