Desde la Unión Nacional de Educadores nos solidarizamos con los 1200 trabajadores de la salud (médicos, enfermeras, odontólogos, tecnólogos, etc.) que han sido despedidos durante abril de 2026. El Ministerio de Salud justificó estas desvinculaciones el 15 de abril bajo una supuesta “optimización de recursos”. Sin embargo, esta medida no hace más que profundizar una crisis que se traduce en: falta de medicinas, sobrecarga asistencial y debilitamiento del sistema público de salud.
Rechazamos esta decisión, ya que no solo vulnera derechos laborales, sino que golpea directamente a los sectores populares, que dependen del sistema público para acceder a atención oportuna y digna. Actualmente, existe un déficit de 3000 médicos para cumplir con los estándares básicos de atención.
Mientras los hospitales enfrentan desabastecimiento de insumos, precarización laboral y limitada capacidad de respuesta, el Gobierno de Noboa responde con despidos, priorizando intereses de la banca internacional por encima de la vida, la salud y el bienestar de la población y la vicepresidenta encargada del Ministerio de Salud se pasea por España, supuestamente estudiando cómo funciona el sistema de salud en ese país.
En el caso del Magisterio la incertidumbre sobre la cobertura en servicios de salud aumenta, también, debido a la deuda de la mora patronal
Hacemos un llamado a la organización, la unidad y la defensa de los servicios públicos. Sin trabajadores no hay salud, y sin salud ni educación no hay futuro para el Ecuador.

